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Exitosa en LinkedIn... desde el hospital

¿Cuánto de tu vida personal estás dispuesto a sacrificar por el éxito profesional?

By:
Ricardo Guerrero
Exitosa en LinkedIn... desde el hospital | FUN

Gretchen estaba en la cima de su trayectoria profesional

Tras haber pasado años construyendo una carrera extraordinaria en empresas como Amazon y Lenovo, Gretchen estaba en la cima de su trayectoria profesional.

Pero un viernes recibió una llamada del hospital. Su esposo había sido ingresado por una emergencia.

Ese mismo día, a su equipo le informaron que debían rehacer una presentación importante para el vicepresidente de la compañía antes del lunes por la mañana.

Estaba frente a una decisión que muchas personas de alto rendimiento conocen muy bien: ¿cuánto de tu vida personal estás dispuesto a sacrificar por el éxito profesional?

Lo que ocurrió después la obligó a replantearse no solo sus prioridades, sino también los costos ocultos de mantener constantemente un desempeño al máximo nivel.

👉 Sigue leyendo para descubrir la historia de Gretchen.

👤 Quién

Gretchen Nash es diseñadora y está en un proceso de recuperación por su adicción al trabajo. Actualmente lidera el área de diseño para Lenovo AI, creando experiencias para Lenovo y Motorola. Ha pasado gran parte de su vida inmersa en el arte y el diseño, desde startups, hasta Amazon Alexa, donde fue Directora Creativa de UX.

Le encanta su trabajo, pero también ha tenido que aprender, por las malas, cómo evitar que este consuma todo lo demás.

FuN: ¿Cuál es tu definición personal del fracaso?

Gretchen: El fracaso solo es real si no aprendes de una experiencia negativa. Creo que es mejor intentar algo y fracasar que no intentarlo en absoluto.

El fracaso demuestra que estuviste dispuesto a ser vulnerable y asumir un riesgo. La verdadera pérdida sería repetir los mismos patrones una y otra vez sin preguntarte por qué, ni buscar un cambio.

FuN: ¿Cuál era tu contexto antes de esta historia?

Gretchen: Acababa de ser promovida a Directora Creativa y estaba liderando el proyecto más importante de mi carrera. Realmente quería impresionar a mi jefe, quien me había elegido para ese puesto.

Yo era “la persona más confiable”. La que siempre iba más allá. La persona en la que todos podían contar sin importar qué sucediera. Había construido mi identidad alrededor de ser responsable y trabajadora, muchas veces poniéndome a mí misma en último lugar.

Por fuera, y en LinkedIn, parecía una persona exitosa. Pero por dentro estaba constantemente cansada y funcionando gracias a una ansiedad de alto rendimiento, el café y la presión.

Eso comenzó a filtrarse en cada aspecto de mi vida: irritabilidad, agotamiento constante y dolores de cabeza recurrentes que seguía ignorando.

La mayoría de las mañanas me despertaba sintiéndome físicamente mal. A veces me quedaba atrapada en el baño intentando recomponerme antes de la siguiente presentación o reunión.

Sentía que mi cuerpo estaba rechazando el ritmo que me obligaba a mantener, y oculté esos síntomas durante todo el tiempo que pude.

💣 El verdadero fracaso

Gretchen: Un viernes nos dijeron que debíamos rehacerlo todo para una presentación con el vicepresidente el lunes por la mañana. Ese mismo día, mi esposo fue ingresado al hospital por una emergencia.

En lugar de alejarme del proyecto laboral, traté las visitas al hospital como si fueran bloques de tiempo reservados en mi calendario, y trabajé todo ese tiempo, incluso durante la madrugada.

En ese momento me decía a mí misma que no tenía otra opción y que podía con todo.

Estaba impulsada por la necesidad de ser la persona que más trabajaba en la sala, sin importar el costo personal.

Con el tiempo, eso se convirtió en ansiedad, perfeccionismo poco saludable y una ausencia total de límites.

Nunca me detuve a pensar lo grave que era normalizar el hecho de no volver a casa después del trabajo, porque una vez más estaba demostrando lo comprometida que era.

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FuN: ¿Cuándo te diste cuenta de que había sido un fracaso?

Gretchen: No fue en ese momento, sino muchos meses después, cuando me di cuenta de lo tóxica que era mi adicción al trabajo.

Ni siquiera le había contado a mi esposo cuánto trabajé durante su estancia en el hospital porque me sentía muy culpable.

Lo más difícil es que hay muchas conversaciones importantes que no recuerdo en absoluto, porque en realidad no estaba presente cuando ocurrieron.

Estaba tan ocupada resolviendo problemas en mi cabeza que simplemente asentía, sin prestar atención realmente.

Eso comenzó a afectar seriamente mis relaciones y estuvo a punto de provocar un divorcio antes de que hiciera cambios significativos en terapia.

La buena noticia es que seguimos casados muchos años después.

FuN: ¿Qué cambió?

Gretchen: En ese momento sentía presión y responsabilidad. Respetaba a mi gerente y creía que lo que estaba en juego era extremadamente importante para el equipo.

Me convencí de que el trabajo y los posibles resultados justificaban mis decisiones.

Pero debajo de eso había una verdad más difícil de admitir: no estuve presente para alguien a quien amo.

Cuando finalmente todo me alcanzó, fue terrible darme cuenta y procesar que no había acompañado a mi pareja de la manera en que debía haberlo hecho.

Esa revelación me llevó a terapia, donde comencé a desentrañar esos patrones y a comprender qué tan profundamente arraigados estaban.

Estoy intentando construir nuevos hábitos, y sigue siendo algo en lo que trabajo activamente.

FuN: ¿Cómo se resolvió la situación?

Gretchen: Todo comenzó con pequeños cambios intencionales: aprender a decir no, tomar descansos reales para comer, delegar más y destinar más tiempo para mí.

Antes pensaba que el agotamiento constante era simplemente un efecto secundario permanente del éxito.

He comenzado a aprender que eso no es cierto.

El descanso y el equilibrio no son solo recompensas; deben integrarse en tu vida como una práctica.

Dejé de asumir proyectos adicionales y empecé a dormir hasta más tarde los fines de semana. Incluso cosas simples, como ejercicios de respiración antes de dormir, me ayudan hoy a sentirme más centrada y presente.

Ya no llevo mi computadora de trabajo cuando salgo de vacaciones.

💡 En conclusión

Gretchen: “Mantenerse ocupado puede ser, en ocasiones, un mecanismo de afrontamiento arraigado en la ansiedad y la necesidad constante de sobresalir.”

💡 FuN: Estar ocupado no siempre significa ser productivo. Anima a los equipos a enfocarse en los resultados más que en la actividad, y crea espacios para cuestionar las cargas de trabajo, las prioridades y las motivaciones que hay detrás de ellas.

Gretchen: “El verdadero éxito no es solo lo que logras en el trabajo, sino qué tan presente y conectado estás con tu vida fuera de él para mantenerte inspirado.”

💡 FuN: El desempeño sostenible depende de lo que ocurre más allá del lugar de trabajo. Los líderes que promueven el equilibrio, la conexión y la recuperación ayudan a los equipos a mantener la creatividad, el compromiso y la resiliencia a largo plazo.

Gretchen: “Si no estás invirtiendo en ti mismo, el resto de la vida empieza a perder sentido y pasa el tiempo, algo que nunca podrás recuperar.”

💡 FuN: El crecimiento personal también es una responsabilidad de liderazgo. Fomentar el aprendizaje continuo, la reflexión y el bienestar ayuda a las personas a mantenerse comprometidas, adaptables y preparadas para los desafíos futuros.

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Editado por

Ricardo Guerrero

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