Read
Speakers Stories

Renuncié a Facebook por una startup y fracasé

Salo Woldenberg comparte su historia de fracaso.

By:
Fuckup Nights
Renuncié a Facebook por una startup y fracasé | FUN

Salo lo tenía todo: un puesto importante en Facebook, estabilidad y una carrera ascendente

Pero su deseo por acelerar su destino lo hizo apostar por una startup que prometía cambiar el mundo.

En nuestro camino personal o profesional, nos hemos encontrado con esa temible pregunta: ¿y ahora qué hago? Y Salo la encontró en el momento más decisivo de su vida: cuando tuvo a su primera hija.

👤 Quién

Salo Woldenberg es director senior de Asuntos Externos en Stori, una empresa mexicana de tecnología que ofrece servicios financieros a 4 millones de personas y en la que trabaja por la inclusión financiera. Se dedica a tender puentes entre gobierno, regulación, negocio e iniciativas estratégicas para que más personas puedan acceder a mejores servicios financieros.

Antes de eso, Salo trabajó varios años en el sector público y después en Facebook. Su carrera siempre ha estado marcada por una obsesión: encontrar dónde puede generar más impacto real en México.

FuN: ¿Cuál es tu definición personal de fracaso?

Salo: Es tomar una gran decisión con convicción, con datos que parecen suficientes y con la sensación de estar haciendo lo correcto, y descubrir después que estabas completamente equivocado sobre el riesgo real. No es solo que algo salga mal. Es darte cuenta de que tu ambición, tu prisa o tu ego te hicieron subestimar el costo de una apuesta. 

El fracaso de verdad no solo te pega en el resultado: te confronta con quién eras cuando decidiste.

FuN: ¿Cuál era tu contexto antes de esta anécdota?

Salo: Yo era profundamente feliz. Venía de casi siete años en el servicio público, convencido de que mi vocación estaba en el gobierno y en construir instituciones.

Después di el salto a Facebook para liderar relaciones con gobierno y política pública en México en un momento muy delicado: un cambio de gobierno importante. Me iba muy bien. Había crecido, tenía más responsabilidad, representaba a la empresa frente al gobierno, ganaba bien, viajaba mucho, estaba recién casado y sentía que mi carrera estaba perfectamente encaminada.

Pero aún quería dar el gran salto. Me invitaron a sumarme a un proyecto que, en papel, parecía irrepetible. Era una empresa que prometía transformar la movilidad urbana y salir a Nasdaq. 

La narrativa era espectacular: líderes jóvenes, expansión global y la promesa de hacer con los autobuses lo que Uber hizo con el transporte individual. Era una oportunidad de participar en algo histórico, con más impacto, más crecimiento y más proyección internacional. Quería acelerar mi destino.

💣 El verdadero f*ckup

Salo: Confundí una historia extraordinaria con una apuesta sensata. Me sedujo la épica del proyecto, el tamaño del sueño y la velocidad con la que todo parecía ocurrir.

Había señales de alerta: un mercado que se enfriaba, una dependencia de capital agresivo y la salida a bolsa a través de una Sociedad de Adquisiciones Especiales (SPAC). Pero yo quería creer.

Además, tomé la decisión en un momento muy delicado de mi vida personal: antes de dimensionar lo que significaba convertirse en padre. Aposté como si todavía solo respondiera por mí.

¿Todo bien en tu equipo?
Vive Fuckup Nights en tu empresa

Experiencias corporativas de seguridad psicológica para usar el fracaso como herramienta de reducción de costos, productividad, satisfacción de empleados e innovación.

Saber más

FuN: ¿Cómo te enteraste de que fue un error?

Salo: Me di cuenta en el momento más cruel posible. Mi primera hija nació el 16 de marzo. Yo renuncié a Facebook el 30 de marzo y empecé mi nuevo trabajo en abril. Vi de cerca la campana de Nasdaq y la promesa de una nueva vida. Vendí mi departamento en junio.

Poco después, antes siquiera de poder adaptarme al proyecto, me despidieron junto con todo el equipo de Latinoamérica. El CEO lloró durante una llamada masiva de la empresa mientras decía que había fracasado. Sentí que mi mundo se venía abajo.

Pasé de sentir que estaba entrando al capítulo más ambicioso de mi carrera a descubrir que acababa de dinamitar mi estabilidad en el momento exacto en que más la necesitaba.

FuN: ¿Cómo lidiaste con esa noticia?

Salo: Me sentí vacío y culpable. No era solo miedo por mi futuro profesional; era la sensación de haber fallado como esposo, como padre y como proveedor justo cuando mi hija acababa de llegar al mundo.

Me avergonzaba haber dejado un trabajo extraordinario por una apuesta que había salido tan mal y tan rápido. Me dolía aceptar algo muy incómodo: que no había sido una víctima del destino, sino que yo mismo había tomado esa decisión. Hay errores que no solo te rompen el plan, te rompen la identidad.

La conversación más dura fue con mi esposa. Ella me sostuvo, pero fue durísimo. Le había impuesto incertidumbre, miedo y desgaste emocional a la persona que más confiaba en mí.

De hecho, tiempo después, cuando apareció la oportunidad de entrar a otra startup, Stori, la persona más difícil de convencer fue mi esposa. Y tenía toda la razón en desconfiar.

FuN: ¿Cómo saliste de esa situación?

Salo: Primero tuve que aceptar que no podía quedarme paralizado. Tuve que moverme rápido, recuperar hábitos, pedir ayuda, activar mi red y volver a pararme emocionalmente. 

Conseguí trabajo pocos meses después, pero más importante aún: encontré sentido.

Llegué a Stori después de conocer a Marlene Garayzar, CGO y Co-Fundadora y descubrí algo que no estaba buscando: una misión de vida en la inclusión financiera. La gran regada que casi me tira también me obligó a reinventarme. Perdí una narrativa de éxito muy brillante, pero encontré una vocación mucho más profunda. A veces perder el camino “perfecto” es la única forma de llegar al correcto.

💡 Conclusión

Salo: “No todo riesgo valiente es un riesgo inteligente.”

💡 FUN: Las decisiones audaces requieren una evaluación clara. Motiva a los equipos a equilibrar la ambición con datos, timing y preparación operativa antes de comprometerse con riesgos de alto impacto.

Salo: “Una historia espectacular no sustituye fundamentos sanos ni disciplina financiera.”

💡 FUN: La narrativa puede atraer atención, pero el crecimiento sostenible depende de la fortaleza operativa. Prioriza fundamentos saludables, visibilidad financiera y ejecución disciplinada por encima del impulso momentáneo.

Salo: “La ambición sin timing puede convertirse en irresponsabilidad.”

💡 FUN: El timing estratégico importa tanto como la visión. Los líderes deben evaluar las condiciones del mercado, la capacidad organizacional y la preparación del equipo antes de acelerar el crecimiento o la expansión.

Salo: “El fracaso más duro puede obligarte a encontrar tu verdadera vocación.”

💡 FUN: Los tropiezos profesionales suelen abrir espacio para reinventarse. Las organizaciones que normalizan la reflexión y el aprendizaje después del fracaso ayudan a las personas a descubrir fortalezas, adaptarse más rápido y crecer con mayor claridad.

¡Conecta con Salo!

Editado por

Ricardo Guerrero

Renuncié a Facebook por una startup y fracasé
funfunfunfun
Related COntent
¡Lleva Fuckup Nights a tu organización!
¡Lleva Fuckup Nights a tu organización!

Transformemos nuestra percepción del fracaso y utilicémoslo como catalizador del crecimiento.