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Eso que llamamos reconocimiento

Como seres sociales, descendemos lentamente en un espiral de normatividad para ser aceptados. ¿Qué es el reconocimiento después de todo?

By:
fuckupnights
May 19, 2021

Aquel día, terminó su jornada laboral más pronto de lo habitual y decidió volver a casa paseando. Por fin había conseguido finalizar la carrera de Derecho con buenas calificaciones y estaba realizando las prácticas en el departamento jurídico de una empresa multinacional. Se sentía muy orgullosa de sí misma y le gustaba cuando alguien le preguntaba a qué se dedicaba. Su familia también estaba muy orgullosa de ella y se lo hacían saber con halagos y premios. Ya le habían prometido un contrato fijo cuando terminara sus prácticas y parecía que todo iba sobre ruedas.

Sin embargo, aquella tarde se encontraba terriblemente vacía. Caminaba por las calles sin rumbo, mirando la gente pasar. ¿Por qué me siento infeliz si ya he conseguido todo lo que quiero?, se preguntaba. Empezó a repasar en su cabeza las cosas que le gustaban “de verdad”, y se dio cuenta de que nada de eso estaba relacionado con lo que hacía en esa empresa.

La búsqueda de reconocimiento

Desde que somos muy pequeños, encontrar una validación exterior para todo lo que hacemos nos hace sentir seguros y además, contribuye a un buen desarrollo de nuestra autoestima.

Así, en una primera etapa, buscamos a nuestros padres cada vez que aprendemos un nuevo truco, pintamos un dibujo o descubrimos algo que nos fascina. Para un padre puede resultar agotador estar mirando a sus niños cada vez que descubren algo nuevo (sobre todo porque para ellos todo es nuevo y fascinante). Sin embargo esta etapa es fundamental para el desarrollo de un adulto sano, seguro y con una autoestima fuerte.


Después de esta etapa de la infancia, nuestro círculo social se expande. Ya no nos importa tanto lo que digan nuestros padres, sino que será el grupo de amigos el que tenga toda nuestra atención. En esta fase, haremos lo necesario para ser aceptado y obtener esa validación de nuestros amigos y conocidos.

Somos seres sociales y ser aceptados, respetados o sentirnos parte de un grupo, es una de nuestras necesidades básicas. Así, vamos entrando poco a poco en el círculo vicioso de lo que es encajar con lo normativo. Estar entre los mejores alumnos, ser aceptado en una buena universidad, conseguir un trabajo en una empresa de prestigio, casarse, formar una familia, comprarse una casa... Y así hasta el infinito.

La sociedad nos impone numerosas reglas que hemos de cumplir para entrar en los estándares y ser aceptados. ¿Alguna vez te has sentido un fracasado por no estar consiguiendo eso que se espera de ti? Como la chica del ejemplo, ya había alcanzado todo lo que se esperaba de ella, pero aún así, sentía un vacío inexplicable. Esto es porque vivimos pendientes de llegar a una meta, a conseguir unos resultados que se esperan de nosotros y nos hacen creer que, una vez conseguidos, alcanzaremos la felicidad plena.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando descubrimos que dichas metas nos han venido impuestas? Lo que puede ocurrir es que nos demos cuenta pronto y decidamos llevar una vida única y alejada de cualquier estándar normativo, sin importarnos si somos aceptados o no. Sin embargo, habrá otras personas que vivan un periodo de insatisfacción, de frustración o de crisis, al darse cuenta que llevan una vida con la que no están alineados.

El auto reconocimiento

Desde mi punto de vista, el primer paso sería averiguar cual es realmente mi motivación. Preguntarse desde dónde vienen las decisiones que tomamos nos ayudará a saber si estoy o no alineado con mis valores o deseos internos. Parece fácil, pero a veces el limitado poder de decisión viene disfrazado de libertad. Creemos que por tener opciones, somos libres y la libertad no es eso.

Básicamente, nuestros actos vienen desde dos tipos de motivaciones: intrínseca y extrínseca. (link al blogspot que habla de esto). La motivación intrínseca es la que hacemos por gusto propio, satisfacción personal, vocación o placer.

El obtener un reconocimiento entra en la categoría de motivaciones extrínsecas. Ese reconocimiento puede tener distintas formas. Desde recibir un comentario agradable hacia nuestro trabajo o un simple like en redes sociales, hasta conseguir un ascenso en el trabajo o un premio en un concurso. ¿Qué pueden tener en común todas estas formas de reconocimiento tan dispares? La sensación de satisfacción que provoca el que alguien externo valore nuestras acciones.

Está bien que los demás nos reconozcan un trabajo bien hecho y es maravilloso ganar un premio en un concurso, pero ¿qué pasaría si no tuviéramos ese “premio”? ¿Seguiríamos igual de satisfechos por el trabajo bien hecho o estaríamos frustrados?

La respuesta honesta a esta pregunta nos revelará hasta qué punto el reconocimiento externo es o no importante para nosotros. Cuando buscamos una validación para todo lo que hacemos hasta el punto que la opinión de los demás podría amargarnos el día, podríamos estar escondiendo una falta de autoestima o de seguridad en nosotros mismos. Esta inseguridad viene en ocasiones acompañada por un miedo al fracaso.

¿Qué hacer cuando esto ocurre?

En ocasiones, cuando buscamos ese reconocimiento en el exterior es porque nosotros mismos no valoramos nuestro trabajo. Necesitamos esa aprobación para asegurarnos de que lo estamos haciendo bien. A pesar de haber dedicado horas y horas a ese proyecto, nuestra opinión interna parece que no es suficiente. ¿Te suena?

Pues bien, si sientes que esta situación es demasiado familiar te incluyo a continuación algunos tips para empezar a valorarte:

  • Para un poco y mira a tu alrededor: ¿recuerdas cuando anhelabas lo que tienes ahora? Reconoce tus propios éxitos, por pequeños que sean, ya que sólo tú sabes el trabajo que te ha costado conseguirlos.

  • Haz una lista de los atributos que te gustan de ti mismo. A veces estamos tan centrados en nuestros defectos que nos olvidamos de nuestras virtudes!

  • ¿Tienes hobbies? Si la respuesta es no, te invito a que descubras qué te gusta hacer, además de tu trabajo. Esto te ayudará a aumentar tu autoestima y bienestar.

  • Aprende a recibir críticas constructivas. Es importante interiorizar que no se trata de ti, sino de ese trabajo concreto. No llevarlo a lo personal y entender que siempre podemos ser un 1% mejor cada día nos quitará ese peso de tener que hacerlo todo bien.

Con esto no queremos decir que reconocer o valorar a nuestros compañeros o equipos no sea importante. De hecho, sabemos que el sentirse valorado dentro de la empresa es considerado casi más importante que el salario tal y como lo confirman varias encuestas [??]. Aprender a valorar también los esfuerzos de los compañeros, ayudará a crear ambientes de trabajo más felices y seguros. Una de las prácticas que tenemos en Fuckup Inc es la llamada “Give a Fuck”, un canal de slack dedicado expresamente a reconocer a nuestros compañeros cuando han hecho algo digno de mención.

Ya que, lo cierto es que reconocer un buen trabajo es una actividad muy bonita que ayuda a los demás a darse cuenta de su propio valor.

Al final del día, el reconocimiento más valioso siempre será el que venga de uno mismo, y este siempre dependerá de nuestras propias definiciones personales del éxito, fracaso y felicidad.

Eso que llamamos reconocimiento

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